Es una danza inédita de innovación que resulta ganador en el año 2006, con motivo del concurso de Juegos Florales en la región Tacna, a iniciativa de unos docentes de la I.E. “Lastenia Rejas de Castañón” (Javier Carpio López, Teófilo Serrano Flores y Elvis Arce Espinoza) como justo tributo a la antigua costumbre de sembríos de alfalfares, desarrollado en los andenes de la zona alto andina de Tacna, específicamente en los antiquísimos pueblos de “Jachá Ccamiri Laq´a” o Camilaca Grande (hoy Camilaca) e “Jisk´a Ccamiri Laq´a” o Camilaca Chico (hoy Cairani),cuando corrían los años de mediados del siglo XIX. La actividad previa al llamado “aljua phahuaña” (derramar semilla de alfalfa), consiste en cultivar tubérculos (papa, oca, izaño, maíz). Cosechado dichos productos, luego se preparan los andenes, haciendo de ellas suelo frágil y plano. De esta tarea se encargan los varones o “chachas”, usando barretas, “chuzos”, lampas, y el esfuerzo para adecuar la tierra, y para no sentir el cansancio “picchan” hojas de coca con “llucjta”, especie de terrón hecho de ceniza de “Kuri” o cactus. En algunos caso el patrón o dueño de la parcela suele invitarlos aguardiente de uva, y algunos frutos como pera, higo seco, producido en el valle de Cinto. En las meriendas o refrigerios de media tarde son infaltables los pucheros o “caldos” de hígado de cordero con papas sancochadas, mote de maíz blanco, los "zancos” de trigo, y los chuño “phutis” con carne de alpaca u ovino, asentado con el “upi” de maíz. Los nuevos andenes de alfalfares se riegan con poquísima agua, se ven cual lágrimas que brotan de la superficie, ello para que el suelo con las semillas de alfalfa no sufran erosión. Esta actividad la desarrolla la mujer, entre ellas las solteras por ser las más agiles. Utilizan como instrumento de riego “yaros”, tallos largos de 2 metros aproximadamente, un arbusto que también sirve como cerco para evitar daños de animales. El cuerpo de la danza consiste en el entretiempo de descanso en el que está el varón luego de acabar su faena, y la mujer que está en pleno desarrollo de su tarea de riego. Tal es así que el varón, desde alejados linderos del predio o acequias de la campiña desarrolla silbidos coquetones para causar el interés de la mujer que está ocupada en el riego. Y así, terminado la actividad o faena, el varón espera a la mujer soltera cerca al camino de herradura para mostrarle su aprecio y cariño, hasta cuando retornan de la mano al pueblo. Así, la mujer como fiel pacto de amor, le entrega una prenda, en la mayoría de los casos, consta de un pañuelo de finos bordados con motivos de flores de alhelí, rosas, claveles y canarios o avecillas. Este último acto se denomina: La vida del matrimonio a prueba, que en idioma nativo significa “casarasiña jaka yanthaña”. Los trajes para la danza son los siguientes: El varón, porta un sombrero negro de ala corta, una camisa de tocuyo y pantalón de bayeta color negro, ojotas, chalina en el cinto y alforja para su fiambre, en la mano llevan su instrumento de trabajo, en este caso la barreta de metal. La mujer, en algunos casos viste un “chuku” y/o sombrero de paño negro, una camisa o blusa de tocuyo con grecas en el pecho, semicerrado, una pollera de color escarlata, rosado o violeta, confeccionada de bayeta, y sandalias de cuero, u ojota. Es opcional que lleve una lliclla o aguayo de color negro y rojo con franjas de 3 pulgadas. Y finalmente su pañuelo bordado en el a lliclla, llevan en sus manos la “sequeña” o vara para sirve para guiar las “agüitas” sobre los suelos.
La música es de un estilo huayño, usando para ello mayormente quena de orquestada, un tamborcillo, guitarra maulín.
me sirvio de algo, pero no mucho
ResponderEliminarme sirvio de algo, pero no mucho
ResponderEliminarEs una danza inédita de innovación que resulta ganador en el año 2006, con motivo del concurso de Juegos Florales en la región Tacna, a iniciativa de unos docentes de la I.E. “Lastenia Rejas de Castañón” (Javier Carpio López, Teófilo Serrano Flores y Elvis Arce Espinoza) como justo tributo a la antigua costumbre de sembríos de alfalfares, desarrollado en los andenes de la zona alto andina de Tacna, específicamente en los antiquísimos pueblos de “Jachá Ccamiri Laq´a” o Camilaca Grande (hoy Camilaca) e “Jisk´a Ccamiri Laq´a” o Camilaca Chico (hoy Cairani),cuando corrían los años de mediados del siglo XIX.
ResponderEliminarLa actividad previa al llamado “aljua phahuaña” (derramar semilla de alfalfa), consiste en cultivar tubérculos (papa, oca, izaño, maíz). Cosechado dichos productos, luego se preparan los andenes, haciendo de ellas suelo frágil y plano.
De esta tarea se encargan los varones o “chachas”, usando barretas, “chuzos”, lampas, y el esfuerzo para adecuar la tierra, y para no sentir el cansancio “picchan” hojas de coca con “llucjta”, especie de terrón hecho de ceniza de “Kuri” o cactus. En algunos caso el patrón o dueño de la parcela suele invitarlos aguardiente de uva, y algunos frutos como pera, higo seco, producido en el valle de Cinto. En las meriendas o refrigerios de media tarde son infaltables los pucheros o “caldos” de hígado de cordero con papas sancochadas, mote de maíz blanco, los "zancos” de trigo, y los chuño “phutis” con carne de alpaca u ovino, asentado con el “upi” de maíz.
Los nuevos andenes de alfalfares se riegan con poquísima agua, se ven cual lágrimas que brotan de la superficie, ello para que el suelo con las semillas de alfalfa no sufran erosión. Esta actividad la desarrolla la mujer, entre ellas las solteras por ser las más agiles. Utilizan como instrumento de riego “yaros”, tallos largos de 2 metros aproximadamente, un arbusto que también sirve como cerco para evitar daños de animales.
El cuerpo de la danza consiste en el entretiempo de descanso en el que está el varón luego de acabar su faena, y la mujer que está en pleno desarrollo de su tarea de riego. Tal es así que el varón, desde alejados linderos del predio o acequias de la campiña desarrolla silbidos coquetones para causar el interés de la mujer que está ocupada en el riego.
Y así, terminado la actividad o faena, el varón espera a la mujer soltera cerca al camino de herradura para mostrarle su aprecio y cariño, hasta cuando retornan de la mano al pueblo. Así, la mujer como fiel pacto de amor, le entrega una prenda, en la mayoría de los casos, consta de un pañuelo de finos bordados con motivos de flores de alhelí, rosas, claveles y canarios o avecillas. Este último acto se denomina: La vida del matrimonio a prueba, que en idioma nativo significa “casarasiña jaka yanthaña”.
Los trajes para la danza son los siguientes:
El varón, porta un sombrero negro de ala corta, una camisa de tocuyo y pantalón de bayeta color negro, ojotas, chalina en el cinto y alforja para su fiambre, en la mano llevan su instrumento de trabajo, en este caso la barreta de metal.
La mujer, en algunos casos viste un “chuku” y/o sombrero de paño negro, una camisa o blusa de tocuyo con grecas en el pecho, semicerrado, una pollera de color escarlata, rosado o violeta, confeccionada de bayeta, y sandalias de cuero, u ojota. Es opcional que lleve una lliclla o aguayo de color negro y rojo con franjas de 3 pulgadas. Y finalmente su pañuelo bordado en el a lliclla, llevan en sus manos la “sequeña” o vara para sirve para guiar las “agüitas” sobre los suelos.
La música es de un estilo huayño, usando para ello mayormente quena de orquestada, un tamborcillo, guitarra maulín.